DECIMOTERCERAS JORNADAS DE CARDIOLOGIA

“La intención es contribuir a fijar políticas de salud”

Organizadas por todos los servicios de cardiología de los hospitales de la ciudad de Buenos Aires, las jornadas mantienen el mismo espíritu con el que se iniciaron, hace ya más de 20 años: destacar el desarrollo de la cardiología en el ámbito de la ciudad

El objetivo de las Jornadas de Cardiología, creadas hace 23 años, es reunir a médicos que pertenecen o hayan pertenecido a hospitales públicos y que en ese ámbito hayan recabado la mayor parte de su experiencia y de su conocimiento científico. En su decimotercera edición, se llevaron a cabo el 19 y 20 de mayo y cuentan con el aval de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), la Asociación de Médicos Municipales, el Ministerio de Salud del Gobierno de la CBA, la Legislatura Porteña, la Asociación Médica Argentina y la Facultad de Medicina de la UBA. A la vez, y en lo que constituye todo un reconocimiento, la SAC le ha dado un espacio al grupo organizador, denominado CardioBsAs. De allí que la SAC dé por válidas estas jornadas para otorgar puntaje en la recertificación del título de especialista.

El Comité Organizador de las jornadas está integrado por el Dr. Simón Salzberg como presidente y por los Dres. Jorge Mitelman y Alfonso Díaz Trigo, como vicepresidentes 1º y 2º respectivamente, entre otros destacados profesionales de la salud.

Una red de buenas voluntades

El Dr. Marcelo Struminger, jefe de Unidad Coronaría del Hospital Santojanni (que atiende su especialidad en nuestra sede de la Av. Olivera 129) y secretario de Prensa de las jornadas, explica: "La idea es seguir pujantes y reunir a todos los hospitales para compartir experiencias y conocimientos, además de poder trabajar en equipo, aunque es el objetivo que más cuesta; saber que determinado hospital brinda una prestación que tal otro no tiene, y actuar a través de estas jornadas como nexo y como vínculo para estimular la interacción para, con los recursos que cada uno tiene, ir apoyándonos mutuamente. Es en cierta forma sustituir lo que no hace la autoridad de ejecución. La Constitución de la ciudad y la Ley de Salud dicen que los servicios deben operar en redes, pero las redes no se constituyen como tales, entonces se actúa en una red de amigos, en lugar de que haya una red real. Esto es una red de buenas voluntades".

Un lamentable cambio de tendencia

Las áreas de Cardiología de los hospitales municipales a mediados de la década de 1980, cuando se iniciaron estas jornadas, eran las que marcaban los rumbos de la cardiología en ámbitos privados. "Esto ya no se mantiene porque el avance tiene mucho que ver con la tecnología, y una vez que esta empezó a primar por sobre la investigación basada en la observación o en los análisis estadísticos de casos, los hospitales privados materializaron su predominio por sobre los públicos. En aquellos años había dos referentes en cardiología: el Dr. Carlos Bertolasi, del Hospital Argerich, que fue parte de la definición internacional de la enfermedad coronaria, y el Dr. Rosenbaum, del Hospital Ramos Mejía, uno de los más grandes electrofisiólogos a nivel mundial. Ellos estaban en hospitales públicos y a la vez generaron una escuela; y todos sus discípulos fueron, o son aún, jefes de servicio de primera línea", señala Struminger. "Cuando uno iba a un congreso de la SAC, las dos terceras partes de los asistentes eran de hospitales públicos y el resto venía de privados. Ahora eso se dio vuelta, un poco por las dificultades, el desgano, los obstáculos, la falta de medios, de recursos, y la falta de personal. Esto hace que estemos en desventaja frente a la posibilidad de desarrollo, y que se reduzca la calidad de los avances científicos, tanto en lo público como en lo privado, porque ahora es el exterior el que nos marca a nosotros las pautas. No tenemos posibilidad de competir -se sincera Struminger- en ningún desarrollo de investigación, salvo que sean análisis epidemiológicos, con ningún país del primer mundo. Estos son los cambios, pero a pesar de eso nunca cedimos en la pujanza, ni en las concreciones, ni en los logros. Aunque se dan trabajos científicos de menor relevancia, que no marcan ningún hito a nivel mundial".

Objetivos de las jornadas

Uno de los temas centrales de las mesas redondas fue el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades prevalentes en el marco de los servicios de Cardiología de los hospitales públicos de la ciudad de Buenos Aires. Struminger amplía: "Otro de los objetivos es poder constituimos en un punto de referencia para fijar políticas de salud en cardiología, en relación a las decisiones que toma el gobierno. La intención también es poder contribuir a fijar políticas de salud en base a la más amplia experiencia, que es la que tenemos los que trabajamos y conducimos los servicios de Cardiología de la ciudad. Seria muy importante que las autoridades nos tengan en cuenta a la hora de brindar asistencia, para constituir mejor las redes de atención y fijar prioridades".

Avances en diagnósticos cardiológicos

Para el Dr. Marcelo Struminger: Desde el inicio de estas jornadas hasta ahora, con la popularización de las unidades coronarias, cambió drásticamente la mortalidad de la patología coronaria; y con los tratamientos de los últimos tiempos, cambió la mortalidad por insuficiencias cardíacas. El avance que tuvo la cardiología no creo que sea equiparable con ninguna otra especialidad. El otro gran logro es el trabajo en conjunto: la capacidad que han tenido los cardiólogos en todo el mundo de reunir pacientes a través de estudios multicéntricos, con análisis simultáneos en 150 hospitales del mundo, le ha dado una solidez a las decisiones terapéuticas que difícilmente pueda alcanzar ninguna otra especialidad. Con orgullo podemos decir que los hospitales municipales son también fuente de reclutamiento de pacientes, y que somos muy tenidos en cuenta desde la cardiología de los países centrales, para formar parte de estos estudios".